Sin Culpa
Reconocer los errores con humildad, sin culpa y sin dolor, para elegir una manera nueva y mejor de actuar.
Fluir
Fluir, permitir el movimiento, dar paso al cambio: que el agua estancada se convierta en una corriente limpia, sana y abundante.
El regalo de la aceptación
¡A veces, nos cuesta tanto aceptar a otra persona! Aún cuando hacemos el intento, nuestra adicción a enjuiciar, controlar o sostener nuestro drama nos gana. Pero hay un camino posible. Ante todo, aceptar no implica estar de acuerdo.
Sobre el error, la condena y el aprendizaje
Errar es humano. Y no sólo eso, a veces es necesario. No es la mejor manera de aprender, pero en este mundo de dualidades, equivocarnos acelera los aprendizajes, nos enseña a valorar, a tomar nuevas decisiones y a “darnos cuenta”. Esto, claro, si estamos dispuestos a que así sea. No es el error lo que nos permite acercarnos a la sabiduría, sino el estar dispuestos a ver el regalo que nos trae.
Lo femenino, lo masculino y nosotros
Por nuestras creencias, tan atadas a lo que vemos y no tanto a lo que sentimos, así como a las polaridades y los extremos, nos resulta difícil encontrar el punto donde lo masculino y lo femenino se integran. Este es una “darse cuenta” pendiente en nosotros, los seres humanos de este tiempo, en este planeta. Y muchas desilusiones, angustias y tristezas son una manera de ponerlo en evidencia.
Cuando la comida es amor
La relación entre la comida y mi cuerpo ha sido un punto de stress en mi vida desde la adolescencia. En algunos momentos más disimulada, en otros muy evidentes, pero la comida y mi cuerpo habían sido motivo de premios y castigos. Nunca de paz.





