Equilibrio y la armonía
No permitir que el ruido y el desorden exterior perturben mi paz… y si ocurre, buscar un espacio y un tiempo para reencontrar el equilibrio y la armonía.
Actuar
Actuar con lo que está a mi alcance, sin sacrificarme, paso a paso, sin lamentar lo que dejé de hacer en el pasado, sin inventarme razones para postergar mi decisión.
Me paralizan o me impulsan
Hacer una lista de mis principales expectativas -laborales, sentimentales, económicas- y preguntarme si soy dueño o esclavo de ellas; si me paralizan o me impulsan.
Una adicción
Revisar si no he convertido en una adicción algún aspecto de mi cotidianidad: las redes sociales, la comida, las discusiones con mi pareja, las preocupaciones económicas…
Grandes resultados
En lugar de castigarme por culpas y críticas, celebrar que me mantengo en el camino de mi crecimiento, incluso si aún no veo grandes resultados.
En mi vida
Antes de irme a dormir, hacerme dos preguntas fundamentales: ¿Qué es lo que realmente necesito? ¿Qué es lo que ya no quiero en mi vida?





