El verdadero propósito de vida
Cuando escucho hablar del propósito en la vida, muchas veces la conversación gira alrededor de lo que hacemos, de lo que haremos o lo que soñamos hacer pero lo vemos lejano o imposible.
El camino espiritual
Suelo encontrarme con personas que tratando de hacer un camino espiritual, devoran libros y buscar graduarse en uno y otro método. Pero también veo en algunas de ellas la ausencia de libertad, de paz y, aún más, de alegría, que serían la retribución que quienes hacen el camino espiritual pueden gozar. ¿Qué están haciendo, entonces?
No me escuches, mírame
Hace ya un tiempo que descubrí en Pilates un ejercicio físico que puedo sostener como disciplina porque tiene el ingrediente básico para poder continuar haciéndolo: me siento cómodo y feliz. De esto he escrito en ¡Activa Tu GPS! Pero hoy quiero compartir algo que aprendí en una clase, y que no tiene que ver con el ejercicio, sino con una manera de vivir.
Escuchar a mi espíritu
Escuchar a mi espíritu hablando a través de las emociones y mi cuerpo, sabiendo que su presencia se manifiesta cuando estamos en paz y sentimos bienestar.
Poner mi propio ritmo
Poner mi propio ritmo en un mundo que vive esclavo del tiempo, un mundo para el cual nada ocurre suficientemente rápido. Al ser paciente, acepto el tiempo de Dios.
Dar gracias antes
Dar gracias antes de recibir aquello que espero, sabiendo que lo merezco. Así moveré mi energía en la dirección correcta





