Lo mejor de nosotros
Rescatar todo el bienestar que comparto al dedicarme a esa actividad que me apasiona y por alguna razón dejé de hacer. Siempre podemos volver a lo mejor de nosotros.
Encuentro en Miami, El Camino de la Mente al Corazón
[vc_row][vc_column][vc_column_text][/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Abrir los brazos
Abrir los brazos, en cualquier momento del día, durante un rato. Así recordaré a mi cuerpo cuán importante es permitir la llegada de nuevas personas y situaciones.
Me inspira y eleva mi espíritu
Pensar en esa figura que me inspira y eleva mi espíritu. Comprender que el hecho de admirarle, es una señal de que sus cualidades también están en mi interior.
Dedicar este día
Dedicar este día a identificar un aspecto especialmente amable de mi persona. Recordar esa ocasión en que me comporté de un modo amoroso, y memorable.
Contemplar el enojo
Contemplar el enojo como una fuga de energía en mi sistema, como una emoción contraria al amor. Afrontarlo buscando su origen en mi interior, y no en las personas o situaciones de mi entorno.





