El fracaso duele, como toda desilusión, pero debemos darnos cuenta que no somos eso que fracasó. Seamos guardianes de nuestro espíritu y podremos adaptarnos a las nuevas posibilidades de ese momento.

¿Qué hacemos cuando un proyecto se derrumba?

¿Qué hacemos cuando un proyecto se derrumba? Meditación para aprender a ir más lento