Podemos empezar a desarrollar vínculos sanos a partir de determinar qué es lo sano para nosotros. Con este ejercicio, vamos a integrar la prudencia, para saber con mayor certeza a quién entregamos nuestra confianza.
Podemos empezar a desarrollar vínculos sanos a partir de determinar qué es lo sano para nosotros. Con este ejercicio, vamos a integrar la prudencia, para saber con mayor certeza a quién entregamos nuestra confianza.