En la exageración de dar de más a otros, malgastamos mucha energía, nos estresamos y desordenamos, lo que nos lleva a sentirnos quemados y que no damos para más.
En la exageración de dar de más a otros, malgastamos mucha energía, nos estresamos y desordenamos, lo que nos lleva a sentirnos quemados y que no damos para más.