Cuando nos sentimos quemados, generalmente, hay un desequilibrio de energía y eso nos hace perder el entusiasmo. Por eso, lo principal para solucionarlo es empezar a ordenarnos fijándonos límites, y sobre todo, animándonos a darlos a conocer.

"Me quemé": Cuando damos demasiado

«Me quemé»: Cuando damos demasiado Meditación para aprender a ordenarnos