Lo primero que debemos hacer para evitar ser violentos es educar a nuestro cerebro, empezar a elegir una manera diferente, desde la amabilidad, para instalar una forma más amorosa de movernos por el mundo.

A continuación, comparto contigo un ejercicio que te ayudará a entrenar la mente para que la agresividad no sea una opción.

¿Qué hacemos con la gente agresiva?

¿Qué hacemos con la gente agresiva? Meditación para conectarme con la amabilidad