Este camino tiene como objetivo trabajar en nuevas maneras de relacionarnos que nos piden dar un paso atrás frente a las viejas fórmulas.

El verdadero compromiso nunca agobia, nunca pesa. Por lo tanto, si hay un compromiso que nos pesa en las
relaciones deberíamos preguntarnos: ¿Qué tipo de relaciones estamos creando? ¿Hay amor?