La familia lo es -casi- todo, pues representa un modo de vivir, pero no nuestra verdad. Tenemos la libertad de elegir cómo queremos vivir independientemente de lo que nos hayan mostrado nuestros antecesores. ¿Pero cómo empezar a romper esos “hechizos” familiares que nos persiguen?
Con esta lección vamos a aprender a hacer uso de algo esencial: nuestra autodeterminación, para ordenarnos y crear nuestro propio camino.