[vc_row][vc_column][vc_column_text]

Un “amor” adictivo

Pregunta:

Vivo con un nudo en la garganta por no poder decir todo lo que me guardo. Llevo cierto tiempo enamorada de alguien con quien tuve una relación más bien fugaz. La palabra correcta no sé si es enamorada… más bien es un irrefrenable deseo de estar con él. Trato de disimularlo y creo que es peor. En algún momento quedó claro que él no quiere y no puede comprometerse. Yo, por mi parte, solo quiero verlo, charlar, estar cerca, pero me reprimo por miedo a ser pesada. Muy pocas veces aparece y cuando yo lo busco me responde amablemente, y en cada momento que compartimos me trata como una reina. Sin embargo, siempre vuelve la distancia y su ausencia me produce un verdadero dolor.
Jennifer

Respuesta:

Querida Jennifer,
Obviamente esto no se trata de amor, ni siquiera de enamoramiento. Es frecuente en este tipo de relaciones que, en algún punto, la otra persona represente la respuesta a ciertos miedos como, por ejemplo, a no sentirnos atractivos o deseados. Es lo mismo que ocurre en otras adicciones. Nos hacemos adictos a esa persona porque sentimos que nos completa, que nos llena, aunque no se trate más que de una ilusión. Así el ego entra en modo de búsqueda ansiosa: quiere, quiere, quiere. Con esa insistencia que me describes, aunque aparentemente él esté siendo amable, siempre acabarás agotándote.
Esa búsqueda frenética lleva a una caída estrepitosa, porque tus inmensas expectativas nunca se van a satisfacer. Estas comprando tickets para una película que comienza con la promesa de ser una historia de amor, pero va a terminar siendo una película de terror. Debes tomar distancia y revisarte, es decir revisar esa necesidad desenfrenada de estar con él; buscar la razón profunda de ella. ¿Qué es lo que realmente te gusta o necesitas de esa persona? ¿Por qué eliges a alguien que no te elige a ti? ¿Qué está pasando contigo? ¿Qué necesitas que no logras darte por tus propios medios? Toma distancia y reflexiona: la respuesta la tienes solamente tú y comenzar a darte eso que le pides a el comenzará a serenarte. Estoy seguro que luego podrás elegir con mas consciencia una pareja que sea pareja, que te acompañe y a quien puedas acompañar.
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]