A todos nos parece que el mundo está cada vez más agitado. Lo vemos en las noticias y lo escuchamos en las conversaciones con nuestros amigos y familiares. Pero, ¿no somos nosotros también parte del mundo? ¿Por qué no tratamos de difundir la paz que tanto esperamos de otros?
Cuando nos preguntamos “¿qué podemos hacer para mejorar las cosas?”, la respuesta es: lo mismo que podemos hacer por nosotros mismos. Seamos amables, compasivos y tolerantes. Preguntémonos si tratamos bien a los demás o si agradecemos por lo que tenemos.
Cuando queramos vivir en un mundo mejor, asumamos la responsabilidad de traer el amor al mundo por el medio más accesible: nuestro propio comportamiento.