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Si ya vas por la tercera dieta de este año y la balanza siempre vuelve al lugar donde estaba, es tiempo de plantearte por qué los resultados no son permanentes.
Y es que no hay dieta que resulte efectiva si no prestas atención a dos factores determinantes para su éxito: lo que piensas de tu cuerpo y tus hábitos cotidianos.
El poder del pensamiento es, sin duda, superior a cualquier estrategia de contar calorías, sumar carbohidratos y bajar las grasas. Y el poder controlar lo que comes diariamente va más allá de cualquier plan estricto al que te puedas someter.
Los pensamientos son los que realmente están modelando tu cuerpo y en el control de tus hábitos está el secreto para frenar el boicot a cualquier intento de bajar de peso.
No opines sobre tu cuerpo ni sobre el de las demás: evita criticar tu cuerpo. Cada vez que lo haces, aumentas tu ansiedad por verte más delgada y te frustras, volviendo a buscar consuelo en el refrigerador.
Incentívate con una fotografía: coloca en el espejo una fotografía que te inspire al mirarte cada mañana. Así irás construyendo en tu mente el cuerpo que deseas tener.
Mira lo que comes. No sigas una dieta determinada, solamente mira lo que te sirves, cada vez que te sientes a comer. Cuando te lleves un bocado a la boca, pregúntate si realmente tienes hambre. Te sorprenderás de saber que la mayoría de las veces la respuesta es no.
Observa tus emociones antes de comer: no habrá comida suficiente cuando la uses para calmar tus nervios. Siéntate a comer sólo cuando te sientas en paz.
No cuentes libras, sólo siéntete bien. No dejes que los números se adueñen de tu cocina. Ni recortar calorías, carbohidratos o grasas te hará perder peso en forma definitiva. Tampoco te esclavices a una cierta cantidad de libras para perder. Sólo ocúpate de sentirte bien a la hora de comer y garantizarás que sólo la comida que necesitas será la que consumes.
No corras, camina. No es necesario que te exijas más de lo que tu cuerpo quiere hacer. Sólo dedica al menos cuarenta minutos tres veces a la semana a caminar. Esto será doblemente beneficioso, acelerará tu metabolismo y te hará sentir relajado.
Sin duda, el gran secreto para lograrlo es la disciplina, porque solamente la constancia te llevará al éxito.
Eso sí, saca el sacrificio de tu lista, porque si quieres recobrar tu peso ideal y hacerlo para siempre, el camino debe ser placentero.
Porque tener el peso ideal no sólo es posible, sino que debe ser fácil, simple y divertido.
TOMADO DE:
52 semanas para vivir en La Zona[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]