Durante las últimas semanas hemos reflexionado sobre “la dificultad como posibilidad”. En nuestro encuentro online sobre el tema, compartimos 3 prácticas que podemos aprovechar para repensar las dificultades, y seguir creciendo emocional y espiritualmente. Aquí las resumimos:

  • Estar atento a los momentos en los que estamos más vulnerables.

Cuando estamos más vulnerables, y nos sentimos más predispuestos a que lo exterior nos afecte, es importante no dejarnos llevar por las circunstancias.
Al encontrarnos desprevenidos, las dificultades siempre parecerán mucho peores. Para evitar caer en esta trampa, hagamos el ejercicio mental de anticiparnos a lo que pueda pasar, aun a las peores posibilidades: considera todas las cosas que pueden salir mal, y así convertirás las dificultades en oportunidades para crecer.

  • Aprovecha el estrés positivo.

Vemos el estrés como algo solamente negativo o indeseable. Pero, es posible aprovechar ciertas formas de estrés para sumar energía a nuestro cuerpo y mente, en vez de restarla.
El ejercicio físico es un buen ejemplo de estrés positivo, salir a caminar cuando nuestra mente está muy ocupada, nos permite conectar con nosotros mismos y dejar pasar los pensamientos que nos quitan la paz.

  • Hacer correcciones con compromiso y conciencia.

Generalmente, cuando cometemos un error, lo que nos impulsa a corregirlo es la culpa (“ojalá eso no hubiera pasado”, “todo fue mi culpa”, “debería haberlo hecho diferente”), y esos sentimientos solo drenan nuestra energía.
En vez de castigarnos por lo sucedido, hagamos un compromiso por hacerlo diferente la próxima vez. De esta manera, los errores no serán eventos vergonzosos ni reprochables, sino que se convertirán en oportunidades para ser más conscientes de nuestras decisiones.
Es un compromiso con nosotros mismos.

  • Un video dice más que mil palabras

Ahora, te compartimos algunos de los momentos clave del encuentro online, para que puedas volver a ellos cuando así lo quieras.