Los juicios se oponen a la paz: nos alejan del perdón y el bienestar. Mientras guardemos juicios contra otros o contra nosotros, mientras tratemos de tener la razón por encima de todo, el bienestar se alejará de nosotros.
Esta semana pregúntate: “¿A quién sigo juzgando?”. Explora la respuesta y trata de convertir ese juicio en pensamientos amorosos que diriges hacia ti mismo y a los demás. No dejes que los juicios consuman tu paz.