Amigarnos con la idea de la soledad nos permitirá recibir como una bendición ese encuentro con nosotros mismos. La decisión de estar con nosotros implica la voluntad de aprender a conocernos y priorizar lo que sentimos propio.
Amigarnos con la idea de la soledad nos permitirá recibir como una bendición ese encuentro con nosotros mismos. La decisión de estar con nosotros implica la voluntad de aprender a conocernos y priorizar lo que sentimos propio.