No somos nuestros pensamientos, pero los hacemos propios de tal manera que ellos pueden, por algún tiempo, cubrir nuestra originalidad. En este paso, aprenderemos a mantenernos alertas a lo que sucede en la mente.
No somos nuestros pensamientos, pero los hacemos propios de tal manera que ellos pueden, por algún tiempo, cubrir nuestra originalidad. En este paso, aprenderemos a mantenernos alertas a lo que sucede en la mente.