Sostener la esperanza. Cuando la necesitemos, recordar que ella vive en nosotros y se despierta si cuidamos nuestros pensamientos. Nada externo puede darnos más esperanza que nuestra propia visión interna.
Sostener la esperanza. Cuando la necesitemos, recordar que ella vive en nosotros y se despierta si cuidamos nuestros pensamientos. Nada externo puede darnos más esperanza que nuestra propia visión interna.