Cuando la desilusión aparece es importante revisar qué nos pasó, pero no podemos quedarnos en el dolor, sino restablecer la confianza en nosotros y en el mundo para evitar caer en la incredulidad. Pero, ¿cómo podemos hacerlo responsablemente?

Con este ejercicio descubriremos qué nos hace confiar y cómo podemos estar más atentos, que no quiere decir estar defensivos.

Me ilusioné contigo, me decepcioné de mí

Me ilusioné contigo, me decepcioné de mí Meditación para trabajar las frustraciones que una desilusión pueda traernos