En el siguiente ejercicio vamos a aprender a observarnos, aceptar y movernos de situaciones, lugares o personas que nos pesan, que no nos traen paz, para poder hacerle espacio a lo nuevo y a lo que ya está creciendo en nosotros.

Cerrar ciclos y abrirnos a lo nuevo

Cómo reconocer que un ciclo ha llegado a su fin Meditación para aceptar lo que terminó