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Todos seguimos siendo alumnos de este aleccionador 2020. Y aunque la mitad del año ya pasó, el curso parece que va a continuar por algún tiempo más (sin recesos).

Y no, no es casualidad que este mes esté dedicado a trabajar el Camino de la Simpleza. Es cierto que cuando pensé el Peregrinaje 2020 el mundo vivía otra realidad, pero también es cierto que las necesidades de nosotros como seres humanos siguen siendo las mismas y toda esta transgresión de “la normalidad” sólo ha venido a amplificarlas.

Digamos que estamos viviendo, cordialmente obligados, una invitación a revisar lo importante: lo que antes era opcional ahora se ha vuelto urgente y por eso vamos a dejar de postergarlo para atenderlo desde ahora.

Las cartas que hemos tomado en el asunto

En la Comunidad no nos hemos quedado de brazos cruzados (quizás por eso lo que está ocurriendo nos ha pillado en buena forma para hacerle frente).

Al día de hoy tenemos 7 meses trabajando en:

✓ Enero | El Camino del alma → Reconectar con nuestro verdadero YO para trascender los 5 sentidos de modo que podamos cumplir nuestro propósito sin importar las circunstancias externas.
✓ Febrero | El Camino de los talentos → Reconocer nuestros dones y talentos, pues en ellos está la clave de que vinimos al mundo con suficientes capacidades prácticas (dones) de lo que podemos hacer con facilidad (talentos) para garantizar nuestra abundancia.
✓ Marzo | El Camino del silencio → Reactivar nuestra intuición para, desde un lugar de observación y quietud interna, identificar los obstáculos que nuestra mente nos pone para conectar con nuestra alma.
✓ Abril | El Camino del cuerpo → Reevaluar el sentido de nuestro cuerpo: mirarlo desde otra perspectiva para comprender su servicio y aliviarlo, de modo que el alma pueda cumplir su tarea.
✓ Mayo | El Camino de la respiración → Respirar con consciencia para generar un movimiento energético interno en el que la voluntad y la fuerza interior aparecen y todo comienza a ordenarse.
✓ Junio | El Camino del equilibrio → Rebalancearnos desde lo interno para comprender que lo importante no es estar siempre en el centro, sino aprender a oscilar de un lado al otro hasta tener la capacidad de desplazarnos.
✓ Julio | El Camino de las Relaciones → Replantear la forma de relacionarnos e integrar al otro como una vía para conocernos mejor.

El Camino de la Simpleza

Menos es más: esta será la premisa que nos acompañará los próximos 31 días. La complementaremos con esta propuesta: dejar de ver la simpleza como una reflexión filosófica para pasar a verla como un instrumento, una forma de vida.

El objetivo de esta etapa del camino es:
  • Elegir desde el discernimiento qué es lo importante y qué lo valioso
  • Renegociar nuestros compromisos para quedarnos sólo con lo que nos da paz
  • Reducir esfuerzos y aplicar más enfoque
  • Trabajar la gestión de expectativas
  • Poner límites de manera oportuna (para cuidarnos y no para hacer control de daños)
  • Ejercitar el músculo de la certeza
  • Segmentar nuestras metas en pequeñas partes para poder vivirlas como procesos
  • ¡Vivir la vida que nos representa!
Entonces, para vivir una vida en la que lo esencial esté al centro el plan será este:
  1. Empezar cada día con una palabra que aporte sentido a la práctica de la simpleza
  2. Diariamente aplicar cada término a lo cotidiano

A la vuelta de un mes tendremos en nuestras manos un glosario de términos que, juntos, explicarán muy bien la receta de la simpleza.

Si no quieres dejar ningún cabo suelto…

Te recomiendo que veas este artículo: Julio: todo un mes para hablar de relaciones. Aquí encontrarás una pequeña brújula que te guiará por los primeros pasos de este Peregrinaje 2020.

El camino de la simpleza | Hablemos de la simpleza >>
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