La mente está dividida y no es posible unificarla en el amor de un solo intento. Pero en la tarea constante de elegir el amor, el miedo va perdiendo fuerzas. En esta etapa, vamos a sanar la mente en caos. O, al menos, comenzaremos a hacerlo.
La mente está dividida y no es posible unificarla en el amor de un solo intento. Pero en la tarea constante de elegir el amor, el miedo va perdiendo fuerzas. En esta etapa, vamos a sanar la mente en caos. O, al menos, comenzaremos a hacerlo.