Pregunta:
Llevo dos años y medio con mi pareja. Al principio todo fue color de rosa, nos veíamos a diario, todo el tiempo estábamos juntos, pero después de un tiempo dejamos de vernos con frecuencia. Ahora, aunque por cuestiones de trabajo nos vemos muy poco, nos mensajeamos y hablamos por teléfono regularmente. Pero no se me hace suficiente… A ambos nos agrada la compañía, nos tratamos con respeto, y yo siento que el cariño es mutuo. Él me ha pedido compresión y paciencia, pero la verdad es que yo a veces desespero. He decidido no reclamar más, he tratado de terminar con la relación, pero me pongo a pensar en los pros y en los contras y no lo hago, no sé si por cobardía o porque en realidad quiero seguir con él.
Coco
Respuesta:
Querida Coco,
Por lo que escribes siento que la relación está bien y que él de verdad quiere estar contigo y tú quieres estar con él, pero lo que parece estar vencido es el formato. Tú tienes una forma de relacionarte más tradicional, que de hecho es lo que muchos consideran normal, y él tiene otra. Las formas puede que nunca vayan a coincidir, pero si podemos complementarlas de alguna manera, enfocándonos en algunos puntos de coincidencia.
Tú percibes que estás renunciando a que la relación sea como tú quieres, aceptando lo que él desea, pero esa aceptación no es real. Te sientes derrotada, porque la forma en que tu querías esta relación no se produjo. Es el momento de darte cuenta de que las relaciones tienen formas, las formas que nosotros mismos le damos. Nacen de una manera y se transforman en otra cosa. Por eso es tan importante la flexibilidad. El error es enjuiciar al otro, considerar que está equivocado, cuando en realidad está actuando como quiere o como puede. Entre ustedes no hay un problema de sentimientos, son dos personas que se aman, pero ambos tendrían que abrirse a buscar una forma de relación que les funcione a los dos. Tienen algo valioso y vale el esfuerzo de encontrar una nueva manera para que esta relación los siga uniendo.