Pregunta:
Tuve una pareja por cuatro años. Decidí terminar la relación porque deseaba cumplir metas profesionales en otro país. Pasamos dos años y medios en contacto, a distancia, sin ser pareja. Hace seis meses el empezó una relación formal con otra persona y eso me resultó insoportable. Traté de retomar las cosas, me acerqué, inclusive propuse regresar a donde él está. Pasaron varios meses y al final su respuesta no fue satisfactoria; decidió permanecer en esa relación. Fue duro y definitivamente no fue lo que esperaba, pero aquí estamos… Desde hace un mes decidí cortar esta situación y seguir adelante, aunque con la expectativa de que algún día él podría volver conmigo. Hoy el sigue buscándome de manera afectuosa, es decir con mensajes donde me desea bienestar y armonía para mi vida, a los que no contesto. Yo le deseo el bien, pero al final del día siento un poco de enojo que no he sido capaz de resolver. ¿Por qué, si ya tomó la decisión de estar con alguien, sigue buscándome? ¿Al permanecer en silencio estoy actuando en contra de la energía del amor?
Cecilia
Respuesta:
Querida Cecilia,
¿Qué realmente seria resolver esta situación?
Él sigue en contacto porque seguramente te ama, y su forma de amar es esa, lo que no significa que quiera estar en pareja contigo. Tú aún quieres estar con él y es lo que tienes que resolver para realmente cerrar, aceptar el pasado y abrirte a todo lo que viene por delante. El asunto no es despedirte de él, sino de esa relación que habías imaginado. Cuando leo tu correo percibo la sensación de dolor por lo que te hubiese gustado hacer de manera diferente, por aquello que experimentas como una oportunidad perdida. Mantente en alerta en esas ideas, porque en realidad el dolor, la angustia de que las cosas no sean como tú quieres, tiene que ver es con eso.
Enfócate en descubrir la manera de procurarte tú, buscando en tu alma, eso que pretendías de la pareja. A veces el alma impide que tengamos una experiencia que nos iba alejar de nuestro propio camino. Tu alma está tan clara que quiere que te veas, que te valores, que te aceptes, y que te ames en un plano de amor con menos condiciones y prejuicios. De alguna manera no permitió que te distrajeras más de apreciarte a ti misma. Creo que eso es lo que te ha ocurrido. Lo percibo por la sensación de culpa que dejan sentir tus palabras. Quizás crees que fue un error no haber estado más pendiente de el, y ahora que no lo tienes, asumes esa culpa. Pero, como dije antes, lo que esta en nuestro destino, lo que el alma elige, no podremos evitarlo. Y lo que no es parte de nuestro destino, aunque lo hagamos bien, se caerá. Esta visión de la vida más amable es la que irás comprendiendo cuando dejes de mirarlo a el, o lo que pasó, y poses tu mirada en ti. Haz en este momento aquello que te haga sentir en paz, que te haga bien a ti sin que venga de nadie mas. Al fin, no hay formas ni leyes para la energía del amor.