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Cerrar capítulos para recibir lo que viene
Pregunta:
Mi hijo egresa de la primaria y la escuela me pidió que seleccionara fotos de la familia desde sus dos años. Esto me afectó demasiado… no me imaginé que sería tanto. Tengo miedo de ponerme a llorar en el acto de grado. Por otro lado, se supone que tengo que ir con el papá, mi exmarido, y ni siquiera sé si él quiere asistir. Debería ser un momento feliz, pero no lo es. ¿Qué hago para no estar triste y dejar de torturarme con la idea de que la familia de tres ya no pudo ser?
Marisa
Respuesta:
Querida Marisa,
Dedicar tu energía a la familia que “ya no pudo ser”, es muy injusto para ellos, que forman una familia real y muy valiosa, que hoy tiene otra forma, pero los lazos siguen allí. Lamentablemente, nuestra mente nos mantiene dando vueltas en el círculo de las cosas que no dijimos, las que no debimos decir, de lo que dejamos de hacer o lo que hicimos, todo teñido por la culpa y el dolor por lo que no fue. ¿Y qué de todo lo que sí fue? ¿Qué de todo lo que has ofrecido como mamá a ese niño que ahora empieza a celebrar sus logros, que son también tuyos? Reconocer y agradecer profundamente por todas esas cosas extraordinarias es el primer paso para que tu mente deje de arrastrarte al pasado. Aprovecha este momento, esa misma confrontación con las viejas fotografías, para tratar de cerrar esos capítulos que quedaron abiertos, para hacer las paces con una historia que no debes juzgar como buena ni mala, sino como parte de un camino que hoy te permite estar donde estas. El dolor nos pone egoístas, porque nos obliga a mirarnos a nosotros, pero para descuidar a los demás.
Si dedicas este momento a tu hijo, que es quien debe ser el protagonista de este día, el amor que le tienes te dará las fuerzas para desafiar las emociones contrariadas y poner tu mirada hacia adelante, donde hace tiempo dejarte de mirar.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]