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Volver a volar

Pregunta:

Hasta hace un par de años tenía un hermoso trabajo y lo dejé. Creo haber sido impulsiva. A los pocos meses me puse triste. Era azafata, volé 5 años, y sigo queriendo volver a volar. ¿Qué me pudo haber pasado?

Respuesta:

No es raro tomar decisiones que obran en nuestra contra, y a veces resulta muy difícil de explicar. Hay un mecanismo muy desarrollado entre los seres humanos que termina convirtiéndonos en nuestros peores enemigos. Hay como un límite de felicidad más allá del cual muchos no toleran estar. Es ilógico, pero es así. Nos volvemos intolerantes a la felicidad, y ocurre lo mismo con la libertad. A veces no estamos listos para que alguien confíe libremente en nosotros, y entonces empezamos a meter la pata, o no estamos listos para ser tan felices, para no tener algo de qué quejarnos, y de alguna manera empezamos a poner nuestros propios topes a esa felicidad. Peor aún, además de renunciar acabamos eligiendo la infelicidad o la falta de libertad, por ejemplo involucrándonos con personas que no nos tratan bien o aceptando trabajos que no nos hacen felices.

A veces se nos dificulta mucho aceptar la grandeza de lo que somos y empezamos a poner palos en la rueda. Pero te puedo decir algo para tu tranquilidad y es que si logras ver lo que ocurre, no solo vas a poder volver a trabajar en lo que te gusta, que es volar, sino que lo vas a disfrutar aún más que antes. Por eso estoy seguro de que en algún punto comprenderás que tu decisión de renunciar tuvo un sentido, que fue acertada aunque las razones fueran equivocadas.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]