[vc_row][vc_column][vc_column_text]La razón más importante por la cual nos demoramos en encontrar soluciones duraderas a nuestros problemas es que las buscamos donde no las vamos a encontrar: ¡fuera de nosotros!

Cambiar a los otros y echar la culpa a algo o a alguien se convierte en nuestra estrategia favorita cuando estamos en crisis, y en esto nos distraemos hasta más no poder.

Cuando nos damos cuenta de que con tratar de culpar y cambiar a los demás o insistir en que algo cambie, sólo hemos perdido nuestra energía y nuestro tiempo -y aún no vemos la salida-, es cuando damos el paso que nos pondrá en el camino hacia las soluciones. Ese paso es hacia adentro, hacia nosotros mismos: haciéndonos responsables.

Responsabilidad es la palabra clave para salir del lugar donde hemos entrado. La responsabilidad nos permite salir sin esperar que alguien lo haga por nosotros.

Hacerlo exige que nos preguntemos y nos respondamos: ¿Qué puedo hacer yo, en este momento, con los recursos que tengo, para cambiar lo que está pasando?

¡Cómo evitamos este paso! Creemos que gran parte de la solución está en manos de los otros, cuando en realidad, un 80% de lo que nos pasa podemos cambiarlo por nuestra propia cuenta. Y el resto al menos podemos aceptarlo así como está, para moverlo de la lista de las excusas, que nos detiene, a la lista de lo que nos hace más fuertes o más tolerantes.

TOMADO DE: Respira y sal de la crisis

Link: https://www.amazon.com/Respira-y-Sal-crisis-Spanish/dp/0307393313/ref=sr_1_2?s=books&ie=UTF8&qid=1549492508&sr=8-2&keywords=respira+bevione

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