Ante una situación que te desencaja, te has preguntado: ¿esto me suma o me resta energía?

Cuando nos quedamos con una idea que nos pesa sobre una situación que no podemos controlar, el desequilibrio emocional estará garantizado. Pero, si por el contrario, le damos atención a lo que verdaderamente nos corresponde, el exterior podrá estar en caos pero la paz interior permanecerá intacta porque estamos equilibrados en una base firme y certera: nuestro propósito.