Todos tenemos el poder de decidir entre lo que nos hace bien y mal, lo que trae amor y lo que trae odio a nuestras vidas, lo que nos fortalece y nos debilita.
Pero, para poder usar nuestro poder, tenemos que aprovecharlo verdaderamente, sin entregárselo a nuestra mente o a alguien en nuestra vida. Si permitimos que suceda, seguro que nuestra vida estará dominada por su influencia.
Aquí estaremos explorando las formas de retomar el poder de tomar nuestras propias decisiones, con la ayuda de mi libro “Silencio, vivir en el espíritu”.









