El periodista y coach espiritual Julio Bevione estuvo en Villa Carlos Paz el domingo pasado, en un evento organizado por el Club de Leones Lago San Roque y el centro de terapias naturales “Plenitud en casa”. Frente a una nutrida concurrencia, en las instalaciones del Hotel Mónaco, brindó una clara y provechosa conferencia sobre “La nueva conciencia”.
Este comunicador, como él mismo se define, “porque lo que hago es comunicar ideas”, es autor de nueve libros de temáticas espirituales. Nació en Villa Santa Rosa, Córdoba, y desde hace unos años reside en Estados Unidos “aunque en realidad me la paso viajando”. Bevione se caracteriza por el contacto directo con el público en conferencias multitudinarias en distintas ciudades de Latinoamérica.
“En el mundo podemos confirmar lo que llevamos dentro. Si estamos en paz, veremos el cielo, y si estamos desordenados internamente, todo será caos. Esa es la elección más importante que tenemos que hacer como seres humanos. ¿Quiero vivir en el cielo o en el infierno? Primero lo creo en mí y luego lo reflejo en mi mundo”. Así es como Bevione presenta su nueva mirada sobre la vida espiritual.
¿Cómo se definiría?
Comunicador, creo que eso encierra más lo que hago. Primero porque casi nadie sabe que es un coach, entonces definirse como algo que nadie entiende es confundir más a la gente. Y comunicador porque eso es lo que hago, comunicar ideas.
Ideas bastantes particulares…
Bueno, mi idea además de hablar de espiritualidad, que es una de las formas de mensaje que tengo, es invitar a la gente a pensar diferente. Creo que no hemos salido de un patrón de pensamiento muy viejo. Por más que el mundo avance, que tenemos tanta tecnología, seguimos matándonos, y la gente sigue robando y sigue la deshonestidad… y es porque no hemos cambiado la forma de pensar, entonces mi invitación es que nos animemos a pensar diferente, ni mejor, ni peor, pero diferente.
¿De qué se habla cuando se habla de cambio de conciencia?
Si lo pudiéramos explicar de una forma mas práctica es de una conciencia del afuera a una conciencia del adentro. Que en realidad es tomar responsabilidad. Estamos demasiado acostumbrados, en nuestra sociedad, a pensar que mi vida cambia cuando cambie la presidenta, cuando cambie mi pareja, cuando cambie de trabajo, cuando me aumenten el salario, cuando algo pase afuera. Y ya está visto que hemos cambiado muchas veces muchas cosas y los cambios no ocurren. Ninguno. Entonces la idea es empezar a darse cuenta de esto, la nueva conciencia es empezar a observar qué es lo que puedes hacer contigo y ver de realmente resolver aquello que no está resuelto y empezar a crear algo diferente.
¿Qué características nos unen o nos diferencian a los latinoamericanos en este tema?
En la última década se ve como un gran enojo, una gran rabia, están protestando por todo… y eso es muy sano. Creo que lo que viene para Latinoamérica es algo nuevo. Esta toma de conciencia de ver qué es lo que queremos hacer, no lo que los otros quieren hacer, no lo que los gobernantes quieren hacer con mi país, no lo que mi historia familiar quiere hacer con mi vida sino qué es lo que yo quiero hacer. Entonces ese despertar está ocurriendo. Ese es el patrón general. En este momento hay un gran enojo que anticipa el cambio, pero hay enojo.
¿La gente acepta hablar de temas espirituales con naturalidad?
No siempre. Si estas yendo siempre por un camino acostumbrado y te dicen ´por qué no pruebas otro´, no es cómodo. A veces nos cuesta cambiar de comidas, nos cuesta cambiar la hora que nos levantamos… Entonces, ¿cómo va a ser cómodo cambiar la forma de pensar?
Por Mónica Cohen
Nota correspondiente a la edición n° 236 del semanario La Jornada, del 16 de setiembre de 2012.fuente: La Jornada Web