Un estudio de la Universidad de Chicago se encontró con que la falta de sueño produce más ganas de comer, cambios drásticos de ánimo e incluso más. En otras palabras, obesidad, ansiedad y depresión. ¿La razón? La pérdida de sueño parece provocar cambios en hormonas que regulan el apetito y estimulan el hambre para comidas altas en calorías tal como dulces y papas fritas. Según un estudio de la Universidad de Columbia, las personas que duermen menos de las siete u ocho horas de sueño recomendadas, tienen un 73 % más probabilidad de ser obesas. Por otro lado el estado de ánimo y los comportamientos mentales/emocionales todos comparten una mezcla complicada de químicas en el cerebro. El desorden en el sueño parece poner en marcha un montón de fuerzas en el cerebro y el sistema nervioso que puede dar como resultado un estado de ánimo deprimido, serios episodios depresivos u otros desordenes en el estado de ánimo.

¿Qué hacer si tengo problemas para dormir?
Andrew Thomas Weil es Doctor en medicina, profesor y autor de varios best sellers sobre salud integral. Es el fundador y director del Centro de Medicina Integrativa de la Universidad de Arizona. Recibió además, una licenciatura en Biología de la Universidad de Harvard. El Doctor Weil ha desarrollado una técnica para combatir el insomnio a través de la respiración.

Respirar para dormir:
Cuando estés tumbado en la cama acuérdate de estos números: 4-7-8 ya que son los que van a determinar a partir de ahora tu respiración cuando quieras quedarte dormido.

 

  1. Toma aire por tu nariz durante 4 segundos
  2. Mantén ese aire en tus pulmones durante 7 segundos
  3. Expulsa todo el aire en tus pulmones durante 8 segundos
  4. Repite este proceso hasta que te quedes dormido.

Esta técnica nos ayuda a tomar conciencia de nuestro cuerpo para dejar atrás preocupaciones que amenazan nuestro bienestar. ¡A dormir!