lo que me pido para este nuevo año

Estamos transitando hacia el 2014. Cada año nuevo suelo pedirle a la vida lo que espero vivir en los meses siguientes. Pero, esta vez, me lo pediré a mi. Porque sólo podré ver los cambios que quiero cuando sea parte de ellos. Es decir, comenzaré ofreciendo lo que quiero que suceda.
 
Aquí les comparto la lista de lo que me pido para el 2014 y los invito a que cada uno haga la suya.
 
Para el nuevo año, me pido:

  • Compasión, para poder ir más allá de mis miedos y mis opiniones. Sé que solamente así lograré aceptar y ofrecer una mejor mirada a quienes comparten mi vida. Y a mi mismo.
  • Certeza, para creer en lo que dice mi corazón aún cuando sea la primera vez que lo haga. Y más todavía cuando sienta que estoy perdiendo el tiempo por no seguir el camino de la normalidad. Sí, que ser diferente sea mi normalidad. Y construir mi vida cada vez más parecida a lo que soy.
  • Alegría, para sostenerla como una forma de vida y lograr reirme incluso de aquello que me tienta a enojarme o me empuja a la tristeza. Aunque me ría al final, pero sostener la alegría.
  • Alerta, para estar muy atento a las mentiras que me cuento y, aún sabiendo que son mentiras, las termino creyendo. Es decir, a estar alerta a la mayoría de mis miedos.
  • Tiempo. Darme tiempo real. O sea, detenerme más a menudo para estar conmigo. Tenerme a mi mismo. Porque si me tengo, la lista de mis necesidades se acorta a la mitad.
  • Humildad. Siempre me quedo corto en la humildad. A veces, me tiento a pensar que tengo la razón sólo porque creo en lo que pienso, sin considerar que cada uno tiene las suya. Esa actitud me aleja de los demás. Y toda separación, por diminuta que sea, termina doliendo. Me pido más humildad para ser más feliz. Y más libre.
  • Y entonces, también libertad. La libertad de estar a cargo de mi vida. En realidad, lo que me pido es ser responsable de mi mismo en todo momento, porque eso me hará libre a mí y a los demás. Y porque si quiero amarlos, sin libertad nunca podré.

Con esto tengo trabajo y regalos suficientes. Trabajo que yo mismo haré para tener mis regalos durante el año.
 
Curiosamente, ésto que parece ser egoísmo por pensar solamente en mi, es el acto de generosidad más consciente que puedo tener. Porque así podré ofrecer lo que tengo. Y, aún mejor, dejaré de pedirle a Dios, a la vida, al mundo o los demás lo que puedo darme.
 
¡Feliz (consciente, compasivo y todo lo que ustedes quieran construir) año nuevo!