Pregunta: A veces me digo que ni siquiera tendría por qué albergar en mí siquiera una duda acerca de esta decisión. Pero es real, la tengo. Hace 4 meses terminé con mi ex pareja. La relación terminó porque empecé a sentir mucho desprecio e indiferencia de su parte. Y no aguanté más sus palabras displicentes, desplantes, falta de atención y tiempo. Estuvo insistiendo cerca de un mes para regresar, pero no quise. Entonces tuve una relación formal con otra persona durante un mes o más…

Bevione: Bueno, dentro de lo que se pueda llamar . Digo, para que estemos claros de lo que estamos hablando: formalizar es algo que exige mucho más de un mes.

P: La situación fue demasiado dolorosa para mí. Después de esto volvió a buscarme. Yo flaqueé y quedamos en regresar. Y él a organizar su situación con la persona que ahora tenía. Resulta que nos enteramos -la otra persona y yo- que estuvo jugando con las dos. Luego volvimos a hablar por un tiempo, y volvió a buscar a esa mujer. Le dijo que iba a luchar por ella que la amaba y a mí me dijo que no me amaba. Ahora está de regreso. Dice que cambió, que quiere otra oportunidad. Yo me siento demasiado lastimada y cansada, la verdad. Ese sentimiento menguó bastante por tanto daño. Pero, aunque sé que es una locura, no descarto la posibilidad del todo.

B: Lo valioso e importante que sabes que es una locura. De hecho, la definición de `locura` es esa: Es tratar y querer que, haciendo lo mismo, las cosas sean diferentes.
Yo confío en los seres humanos. De verdad, creo que todos tenemos la posibilidad de transformación total si la buscamos y trabajamos por ella. No sabemos si él la está buscando y dispuesto a hacer las cosas diferentes. Y más aún, si puede verse a el mismo y darse cuenta de lo que tenga que darse cuenta. Porque el sólo deseo de cambiar sin un proceso de introspección para ver qué le pasó, no le haría tan sencillo sostener ese cambio, porque sería superficial. Hasta ahora solamente ha jugado a mover las piezas, pero internamente parece que no ha trabajado. Entonces sí es una locura. No descartaría la posibilidad porque, insisto, yo creo en que los seres humanos podemos cambiar.

¿Cuál es la locura en este momento? La locura no es volver con él. La locura es recomenzar con él. Retomar la relación. Y te marco la diferencia porque parece que fuera lo mismo. Cuando nos encontramos con alguien con quien hemos estado -y con lo que lo que nos hemos dolido porque han pasado todas estas situaciones- lo que creemos es que < hicimos capítulo 8 y ahora vamos con el capítulo 9 de nuestra relación>. No. Porque el capítulo 9 va a ser parte de la misma novela. Lo que tenemos que hacer es preguntarnos si estamos dispuestos a escribir un libro nuevo. Y comenzar con capítulo 1. Y ahí vamos construyendo otra vez, con mucho más cuidado, con mucha más prudencia -porque ya venimos heridos por esa misma persona o heridos nosotros por haber compartido con esa persona (más allá de lo que la otra persona haya hecho o no, nosotros nos hemos herido por esa experiencia).

Entonces, si vamos a retomar una relación nunca lo hagamos desde el próximo capítulo, excepto que estemos en paz. Digamos, nos hemos conocido, nos hemos enamorado, no pudo ser y nos volvemos a encontrar. Pero, cuando los ocho capítulos anteriores han sido dramáticos, negativos y consistentemente dolorosos, ¿cómo voy a escribir un noveno capítulo?
Ninguna novela en el último capítulo cambia la historia. A veces, la cambian un poquito en los primeros capítulos para entretenernos. Pero cuando la novela se va escribiendo, la novela ya tiene un guion.

Entonces, si quieres otra vez volver con esa persona, mi consejo es: No escribas el próximo capítulo. Empieza por otro libro. Empieza a ver, literalmente, qué es lo que ahora estás lista para aportar, qué es lo que ahora él está listo para aportar… Y ve revisando, con prudencia, si eso se va escribiendo como tú y él imaginan. Y si no, hay que dar vuelta a la página. Muy pocas veces funcionan estos regresos. Porque el ser humano, si bien tiene la capacidad de cambiar, no siempre tiene la voluntad o la conciencia de hacerlo. Eso está ya en tu propio campo de decisión.