el-poder-de-la-intencion

¿Cuál es mi intención con esto? Esta es la pregunta que antecede la mayoría de mi toma de decisiones. Desde las más sencillas hasta las que pueden modificar mi vida. Es una pregunta necesaria ya que en ella puedo, más o menos, anticiparme a lo que terminará ocurriendo.

Durante el año pasado he hablado mucho, en los artículos, seminarios y también en cada retiro, del poder de la intención. Esta es una fuerza invisible, pero no por eso débil, que mueve una energía capaz de abrirnos paso en medio de las tormentas. Literalmente. Cuando he tenido clara mi intención al hacer algo, incluso mis pensamientos de boicot han perdido fuerza. Nada que no estuviera alineado a mi intención podía más que ella.

La intención nace de nuestro pensamiento pero se alimenta y cobra fuerzas con nuestras emociones y sentimientos. Si el pensamiento fuera un automóvil, la gasolina serían las emociones. Esto no implica que a más pasión, más fuerza. Sino que toda emoción que apoya un pensamiento, lo favorece. Y especialmente, si estamos en paz.

En mi experiencia, puedo ver que cuando mi intención está clara, el resultado se manifiesta espontáneamente. Y que más importante que el cómo y el cuándo, es saber qué intención me está moviendo para dar ese paso.

Antes de la próxima decisión, preguntémonos ¿Qué intención tengo con esto? Con esto que voy a decir, que haré o que estoy decidiendo. Esta es una fuerza interna que simplifica nuestra vida. Y nos recuerda que lo que vemos afuera, se fue gestando dentro de nosotros.

Sí; así de poderoso es el mundo interno. Y así de poderosos podemos ser.