el-mundo-invisible

Existe mucho, mucho más de lo que podemos ver e imaginar. Hay un mundo invisible que forma parte de nuestra experiencia, que por no ser perceptible por nuestros cinco sentidos, muchos no lo reconocen. Es en ese mundo, donde se generan los grandes cambios y transformaciones. Y cuando se hacen evidentes, es porque antes en ése espacio etéreo, ya se ha venido gestando un proceso mayor.

No es fácil describirlo. A veces, sucede que las palabras pueden definir lo que existe o lo que podemos imaginar. Y este espacio es tan etéreo que la mejor forma de reconocerlo es sintiéndolo. Esas sensaciones de paz profunda son momentos donde conectamos con esa grandeza invisible. Pero, también se produce cuando ocurren eventos inesperados, o aparentemente casuales, donde nuestra razón no alcanza a comprenderlo.

Quiero hablarles de este mundo porque muchas de las soluciones que estamos buscando, ocurren primero allí. Lo que sentimos, eso que pensamos en silencio, nuestros secretos y hasta nuestras actitudes van creando una estructura energética invisible, que poco a poco va cobrando visibilidad.

Por ejemplo, en todo grupo social, si nos animamos a sostener nuestros pensamientos enfocados hacia lo que queremos crear, ya lo estamos creando. Pero, si por el contrario, me quejo de lo que hay, esos pensamientos y actitudes contribuirán a fortalecer esa estructura invisible antigua, y aun cuando haga cambios en lo evidente, estos no resistirán y todo volverá a su estado anterior.

Por eso insisto, en que cultivemos ese espacio de energía que se nos ha confiado, que incluye nuestro cuerpo físico, pero también el mundo de nuestras ideas, nuestras emociones y hasta de nuestros sueños. No por invisibles serán poco poderosos.

En ese lugar, todos somos parte de la misma historia. No hay juegos de poder ni manipulaciones. Y es precisamente en ese espacio donde comienza, nuestra gran responsabilidad.

Cerremos los ojos y busquemos. Allí encontraremos el nuevo mundo que está naciendo.