Pregunta:
Te consulto un tema que tengo pendiente hace unos años y ya se está volviendo pesado. Me cuesta encontrar una solución que me deje en paz. Hace 10 años compré una propiedad, con un dinero que recibí por una herencia de mi padre. En ese momento yo estaba en pareja y decidí poner ese terreno a nombre de ambos porque teníamos un proyecto de vida en común. Y porque luego se construiría una casa en ese lugar, que sería fruto del esfuerzo y de la energía de ambos. Mi pareja en ese momento estuvo de acuerdo con estos términos. Pasado un tiempo la relación terminó, nos separamos y nunca pudimos construir la casa en ese lugar, por lo que la inversión fue prácticamente mía. Hoy llega el momento de vender esa propiedad y mi ex pareja se desentiende se ese acuerdo; y reclama para sí la mitad de una propiedad que ambos sabemos se compró por mi parte. Esto me enoja, me hace sentir no respetada y abusada. Mi consulta es cómo recorrer un camino de sanación para encontrar el aprendizaje y la resolución que me devuelva la paz y sea justa. Desearía reencontrara el valor y el disfrute de este regalo que me lleva por mi parte a mi linaje paterno. Gracias por tus palabras, por tu generosidad y tu claridad.

JB: Mi primer comentario no tiene que ver con lo espiritual, tiene que ver con lo humano. Yo creo que, a veces, lo emocional nos distrae mucho en las relaciones en general, desde sociedades comerciales hasta sociedades humanas que llamamos matrimonios. Los matrimonios no siempre son relaciones amorosas, a veces son sociedades, evidentemente queda claro que es una sociedad porque vamos ante un juez y hay leyes que nos determinan y son las que finalmente pesan, sobre todo al final. Quizás, al casarnos, también deberíamos también tener en cuenta que lo que estamos compartiendo tiene un costado legal. A veces tenemos este miedo de hablar en pareja sobre las cosas legales. Y claro, después nos quejamos que perdemos, pero no tomamos los recaudos necesarios cuando estamos firmando lo que firmamos. Digamos, si yo firmo la compra de una propiedad que voy a empezar a pagar, yo no me puedo quejar que me vine el cobro una vez al mes porque es lo que firmé, está claro.
Por eso, si nos vamos a casar y aceptamos casarnos por la ley, aceptemos también lo que la ley nos trae o hagamos un acuerdo para saber qué cosas no entran en esa ley. Digo esto porque cuando estamos enamorados, el romance a veces nos confunde demasiado y nos hace meter en líos. Entonces yo creo que además de romancear con todo lo que tenemos que romancear, cuando iniciamos una relación y tomamos el control sobre el casamiento también deberíamos tener la voluntad de hacer el mismo camino (que hemos hecho para aprender a convivir juntos) para saber lo que por la ley puede ocurrir, si es que estamos casándonos por la ley, para tomar recaudos.
Gran parte de los conflictos y enojos en los finales de parejas tiene que ver con esto, porque terminamos usando lo legal como una justificación del enojo, la venganza o el maltrato.
Yo he “perdido” varias veces. En realidad, he dejado ir algunas cosas porque ya les he dicho que con mi paz no se negocia. Y todo lo con consciencia he dejado ir, ha vuelto. Claro, quizás no vuelve del mismo lado, fe la misma persona, pero vuelve y a veces se multiplica. Entonces, no trates de hacer justicia con él. No trates de hacer justicia con tu ex pareja. Déjalo ir y deja que lo que corresponda según la ley, ocurra.
No por eso estás deshonrando a tu padre. Y no creo que realmente tu enojo sea con deshonrar a tu padre. Yo creo que este enojo tiene que ver contigo, porque sientes que te trató de tonta o se burló de ti. Y ése es el enojo que estás sintiendo. Entonces, ni te trató de tonta ni se burlo de ti. Lo que está ocurriendo es que simplemente hubo una confianza a nivel legal que incluye este reclamo que te está haciendo. Y bueno, quizá, a nivel legal esté bien.
Ahora, si esto que aparentemente estás perdiendo fue heredado de tu padre, la mejor forma de honrar a tu padre es con tu vida, con lo que te queda por vivir haciendo lo mejor que puedas para honrarlo a él con otras cosas. De los padres no heredamos dinero. A veces, nos queda algo de dinero, pero lo que heredamos es mucho más valioso. Si quieres honrar a tu padre, observa cuál es su herencia. Si te preguntas ¿qué tu padre haría en este caso? estoy seguro te puede guiar para entender cómo digerir esta situación y sacar lo mejor de ella.
Pero, insisto, el dinero que sabemos dejar ir, es decir que no nos resistimos y permitimos que se mueva, ese dinero vuelve porque es ley de vida. Porque lo que es tuyo nadie te lo puede quitar, aunque momentáneamente pueda separarse de ti.
Creo que con eso puedes empezar a mirar la situación diferente y no quedarte trabada en un enojo que te puede llevar mucho tiempo.
Cuando nos enojamos y tratamos de hacer justicia desde nuestro punto de vista, nos quedamos trabados en esa situación y nos perdemos de vivir. Y no hay nada más caro que perder el tiempo.
Entonces, cuando empezamos a perder el tiempo tratando de que las cosas no sean o hubieran sido diferente, es el momento en el que tenemos que recordar que nuestro tiempo y nuestra paz no se negocian; y que a veces dejar ir algo es simplemente permitir un espacio para que algo nuevo llegue, aun cuando eso esté lleno de numeritos interesantes o tenga un nombre que nos hubiera gustado honrar.
A tu padre lo vas a honrar siendo la mejor persona posible como lo estás siendo. Y si recuerdas su presencia en el mundo y sabes de sus valores, pues honrando sus valores. Tu padre, desde donde esté, no está pendiente de cómo usas el dinero que te dejó. Tu padre seguramente, y tengo la certeza de eso, está pendiente de que tú seas feliz y estés en paz. Y en este momento no estás eligiendo eso.