Imagina que la mejor fiesta de tu vida empieza a las 6 de la mañana, no, no pasaste la noche en otra fiesta, se trata de Daybreakers, una nueva tribu urbana nacida en Nueva York, este movimiento cuya intención es volverse global, elige romper las reglas y hacer desde el inicio del día, lo que estaba destinado para la noche. La fiesta empieza cuando despierta el sol. Hay café, jugos, bebidas proteicas y aguas energizantes. Un licuado verde, bautizado “Dandi Detox”, ofrece una mezcla de perejil, piña, diente de león, frambuesas y agua de coco en una coqueta botella de plástico. No se ven faldas, tacones o zapatos, pero sí zapatillas deportivas, y camisetas. El alcohol no está invitado en esta fiesta.

“Es una forma genial de despertarte, empiezas el día alerta”, dice Chris Hunt, de 27 años, uno de los que llegaron más temprano (a las 6 de la mañana). La música se escucha fuerte. Las luces cambian cada segundo. La gente sonríe, se mueve como una manada, en comunidad. ¿Por qué tenemos que bailar de noche? Para mí, es mucho más fácil en la mañana”, dice Lucy Fliat, londinense, artista de maquillaje que trabaja por su cuenta. Al final de la charla se ríe cuando reconoce que hace mucho que no iba a bailar.

“Empezó como un proyecto artístico y un experimento social”, explica Matthew Brimer que creó Daybreakers junto con su amiga, Radha Agrawal, a fines de 2013. “Sacamos todo lo malo de la noche y nos quedamos con lo bueno, y lo hacemos a la mañana, así cuando terminas, tienes todo el día por delante”.

Daybreakers posee un ambiente positivo, enérgico y sano, y el número de sonrisas en la pista es increíble. Lo principal es conectar. A la noche hay más tensión sexual, es más impuro, la gente lleva la careta con más firmeza”, dice otro de los participantes. Cerca de las 9, las luces y la música se apagan y mucha gente empieza a irse. Los que quedan se sientan en círculo, y comienzan a leer una cita en una cartulina que se repartió más temprano. “Tu vida es un viaje sagrado”. Un gran aplauso cierra la fiesta. La gente se para y se marcha lista para enfrentar el día.