Pregunta: Me acabo de dar cuenta que todas mis relaciones de pareja hasta el momento, ahora tengo 22 años, no se formalizan. Los chicos en realidad nunca quieren formalizar las relaciones conmigo. Ahora estoy saliendo con uno y es el primero al que dejo en claro que quiero las cosas bien. Mi pregunta es: Una relación que comenzó de esta manera, ¿puede transformarse en formal y ser una buena relación? ¿Qué puedo hacer dejar de atraer hombres que no me comprenden?

Bevione: Como tienes tanto miedo a encontrar a alguien que no se compromete, quieres asegurar desde el primer día que la persona se va a comprometer. Pero el compromiso, además de ser una decisión, es evolutivo. Es decir, a medida que va evolucionando la relación, cada uno se va comprometiendo. Entonces, no trates de que la persona que llegue a tu vida calme tus miedos del no compromiso. Empieza a construir el compromiso con esa persona. Quizás, por ejemplo, pidiéndole menos de entrada porque esto es algo que tú necesitas, pero, quizás, no es algo que inmediatamente alguien te pueda dar.

El compromiso, éste que tú estás pidiendo, es el que viene de una decisión que va creciendo y se va sosteniendo con el paso del tiempo. Entonces, no esperes que la relación sea como tú te imaginas desde el primer día. Mejor, sabiendo lo que tú te imaginas o lo que quieres, empieza a construir esa relación desde el principio. Y si ves en algún momento que esa persona, consistentemente, no contribuye a ese tipo de relación que tú quieres, sabrás que esa no es la persona.

El problema no está en lo que atraes. El problema, quizás, es que se escapan porque le muestras esta ansiedad del compromiso desde el primer momento. Y una persona que no ha pensado eso, que no ha soñado eso ¡sale corriendo!

Paso a paso, paso a paso. Las relaciones se construyen. No hay un protocolo. El protocolo de la relación es ir día a día construyendo lo mejor posible, en base a lo más amoroso que podamos hacer en cada momento. Saber reconocer cuando las cosas no nos gustan, para saber si la podemos cambiar o no. Habrá cosas que no se podrán cambiar y las podrás integrar a la relación aceptándolas, o no, pero eso lo sabrás en la experiencia. De todas maneras, cuando es más lo que tenemos que aceptar que lo que realmente podemos disfrutar, podemos revisar otra vez si queremos o no quedarnos en ese compromiso. Pero eso sólo se sabe en el vivir, en la experiencia, en el tiempo.