como-conectarnos-con-nosotros-mismos
Por la necesidad que hemos tenido, y muchos seguimos teniendo, de sentirnos amados, valiosos y seguros, hemos puesto la mayor parte de nuestra atención en el mundo que nos rodea. Creemos que en nuestro entorno existe nuestra salvación.
 
En algo o en alguien. Y solamente volvemos la atención a nosotros cuando el cuerpo lo pide. Ya sea cuando llega la enfermedad o cuando nuestra emocionalidad no nos deja seguir.
 
Pero esta manera de vivir esta perdiendo vigencia. Conozco personas que, aún cuando viven en un entorno ideal, no logran sentirse valiosos ni amados. La vida misma nos esta haciendo saber que el camino donde encontraremos el valor y la seguridad que buscamos es hacia adentro. Hacia nosotros mismos.
 
¿Cómo transitarlo? También asumimos que las respuesta a esta pregunta es una lista de requisitos y ejercicios que difícilmente podríamos incorporar a nuestra agitada rutina diaria.
 
Es mas simple.
 
Detente. Obsérvate. Respira. Vuelve a elegir. Sigue.
 
Detenerse es fundamental. Nadie puede conectar con otro sin andamos corriendo. Lo mismo sucede con nosotros. Si queremos conectarnos, detengámonos. Quietos. Sin hacer mas que estar quietos. Si, al principio cuesta. Aún así, detengámonos unos segundos.
 
Luego, observémonos. Quitemos la atención a lo que nos rodea y pongamos ese mismo interés en lo que nos esta pasando. Observemos lo que pensamos. Las historias que nos estamos contando. Y no nos perdamos en ellas. Solo observemos.
Quizás nos angustiemos o nos sintamos tristes. O demasiado excitados. Por eso, respiremos. Respiremos profundo más de una vez hasta que sintamos que vamos encontrando equilibrio emocional.
 
Y, después, hagamos lo que íbamos a hacer pero de una manera mas armoniosa y consciente. O hagamos algo diferente. O elijamos no hacerlo. Pero que la decisión haya nacido de ese momento de paz interior.
 
A esto me refiero cuando digo que volvamos a nosotros.
 
Lo mismo que, quizás, hacíamos con otros. Esa misma atención que le damos a una persona que amamos y respetamos. Pero, ahora, también para nosotros.