Pregunta:
Actualmente estoy en pareja. Tengo dos hijos de un matrimonio anterior y siento una profunda angustia, ya que se me hace difícil confiar en mi pareja. Él no me da motivos, pero, igualmente, suelo revisarle el celular y cualquier cosa que esté al alcance en su ausencia. Sé que esto me hace mal. Pero es más fuerte que yo y lo sigo haciendo. Quisiera saber cómo puedo hacer para sentirme segura de mi misma y para no estar pendiente de encontrar una prueba o algo por parte de él.

Bevione: Habría que saber un poco más de la historia para entender por qué lo haces; para entender por qué tu mente está empeñada en encontrar algo. Puede haber muchas razones, pero hay una que siento en esta historia, y es que quieras irte de la relación. Y no necesariamente porque no quieras estar con él sino porque, a veces, cuando no nos creemos merecedores de las relaciones buscamos la razón para sentir que no podemos sostener la relación.
Y claro, realmente cuando hay miedo de mi parte, a la culpa trato de ponérsela al otro. Y cuando no la encuentro, la invento. Y, quizás, en esto andas, buscando alguna razón para justificar esto que sientes. Revisa si realmente quieres quedarte en la relación. Y revisa, también, qué es lo que quieres de la relación.
A veces, necesitamos tener esta dinámicas – los celos, el hacer que la otra persona en algún punto nos maltrate (no hablo de hacerlo físicamente, pero a través de sus actitudes). En el lenguaje del amor que no es amor, muchas veces necesitamos ese tipo de dramas porque sentimos que “si hay drama hay amor”.
Pero, si hay amor hay paz y, en este momento, tú no estás en paz. No hay amor, lo que hay es drama. Pregúntate qué necesitas, qué quieres, qué buscas contigo y que buscas en esta relación para que puedas estar clara y seas coherente con lo que estás buscando. Porque uno hace espacio a lo que realmente busca. Uno es coherente siempre en la vida. Claro, no es coherente con lo que uno “cree que quiere”, pero si uno está tratando de destruir la relación es porque realmente no quiere estar en paz. No sé si no quieres estar en la relación, pero, al menos, no quieres estar en paz. Entonces, pregúntate qué quieres.
Cuando escuches decirte internamente lo que realmente quieres, mira si eso que quieres coincide con lo que estás haciendo. Y de allí va a nacer la voluntad de querer cambiar -porque ahora querer cambiarlo, querer dejar de hacerlo, no está funcionando, porque es más fuerte que tú. Pero ve un paso atrás y pregúntate por qué estás haciendo lo que haces y qué es lo que realmente de eso te suma -o no- a lo que realmente quieres.
Cuando pongas en orden esas prioridades, estoy seguro de que podrás darte cuenta. No te digo que lo vas a dejar de hacer de inmediato. Quizás, vas a estar con la mano sobre el teléfono, pero vas a decirte “No gracias, porque esto no me está dando lo que yo necesito, esto no está sumando a mi propósito”.
Lo único que nos saca de ese tipo de locuras es que estemos claros respecto a dónde estamos parados y hacia dónde vamos, y hacia dónde no queremos ir.