1. No supongas, pregunta. La suposición puede crear falsas ideas porque puede reflejar en otros nuestro miedo, y esto da fuerza a nuestro ego. Mientras que la pregunta crea un dialogo directo, es un puente para intercambiar ideas.
  2. Si no entiendes, no ataques, investiga. Hay situaciones, tiempos, razones y vivencias que no siempre podemos entender al primer instante, por eso es recomendable hacer una pausa, respirar, y no tentarse a atacar. La paciencia nos ayuda a investigar para entender situaciones en los zapatos de otros.
  3. No te lo tomes personal. El ego se expresa desde el miedo, y el miedo necesita atacar para defenderse. Si te enfrentas a una situación compleja, recuerda que ese conflicto no es parte de lo que eres. Poner atención en lo importante.
  4. Permite: Perdonarte y perdonar. El perdón nos ayuda a dejar ir situaciones que “Ya no son”. Entender que podemos equivocarnos y que otros también pueden hacerlo. Nuestros errores no nos definen.